Hoy. No basta la protesta, no basta enojarse, no basta rezar, no basta indignarse PDF Imprimir E-mail
Miércoles, 16 de Mayo de 2012 14:19
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Introducción
Hablando como pueblo. Si los tiempos cambian. Nos, también debemos cambiar. Nuestras luchas deben cambiar, nuestros objetivos deben cambiar. Si el eterno enemigo de nuestras vidas cambia y, fortalece su acción para seguir explotándonos, empobreciéndonos, humillándonos, matándonos, sometiéndonos, convirtiéndonos en sus instrumentos de represión contra Nos mismos, Nos debemos adaptarnos a esos esquemas y fortalecernos para quitarles de una buena vez el poder y por fin en tantos siglos de existencia poder ser libres del yugo patronal en sus diferentes modalidades y etapas históricas.
¿Que pasa?
Lo que el mundo económico, político y social vive hoy, es una crisis provocada intencionalmente. La meta: colapsar su propio  orden existente, acabar con los procesos de elección. Por que ya los pueblos no queremos elegirlos a Éllos. Eliminar los progresos reivindicativos. Ahora se impone la instauración de un nuevo orden global, donde el poder ya no resida en cada nación independientemente. Aun teniendo sus lacayos o sus dictadorcillos en esas posiciones. Se trata de una involución; lo que se pretende es concentrar el poder económico en menos manos, un gobierno mundial, donde la gran masa monetaria imponga las nuevas leyes, donde la propiedad no sea un alternativa para los pequeños capitalistas, menos aun para los pobres. El objetivo de esta pretendida reorganización global es tomar control absoluto de todo y  cobrar por el derecho de ejercer cualquier acción de vida en cualquier parte.
El agotamiento de las fuentes de agua, de oxigeno y de materias primas, así como energéticas, han acelerado la gula de los avaros. Al punto de erigirse a la fuerza en dueños y administradores de los recursos básicos para el sustento de la vida. Éllos, en este momento se valen de las guerras en cualquier lugar, contra cualquier pueblo y con cualquier excusa, para matar inocentes. Ya hasta privatizan los ejércitos y las guerras.
Es su criterio, que hay una superpoblación y mediante los genocidios, las enfermedades desarrolladas en laboratorios, los saqueos, el narco trafico; poder disminuir esa masa humana;  a los fines; de ellos poder disponer de mayor cantidad de esos recursos básicos, incluso estamos hablando de las tierras fértiles
¿Que hacer?
Ante este vulgar y desolador futuro, los pobres, los obreros, los campesinos, las amas de casa, los estudiantes, debemos replantearnos los objetivos de nuestras luchas. Ya no deben ser meramente reivindicativas ni dispersas. Está comprobado que lo que los capitalistas monopólicos se han visto obligados a concedernos producto del largo batallar por nuestros derechos humanos colectivos. Solo lo han cedido mientras les es tolerable y mientras sienten la presión. Cuando los atosiga el peso de esas concesiones, simplemente lo arrebatan a la fuerza y al carajo todo. Solo paséense por los golpes de estados dados en el mundo, como los gorilas al servicio de los “mafios”,  despojan de todos los logros a los pueblos, de un solo plumazo y a cañones. Cuando ya no son tolerables a los monopolistas del capital. Cuando los intereses de esos asesinos no compaginan; se acaban las estabilidades democráticas, sociales y económicas sic: Libia, Irak, Panamá Chile, Méjico, Europa. Paraguay, Uruguay, Venezuela, Honduras, Etc. entonces lo que queda es plantearse una toma definitiva del poder por parte de la masa popular mundial. En verdad, recursos naturales y energéticos quedan muchos.  Pero para que su utilización sea racional, se impone una distribución equitativa y justa entre todos, con criterios de ahorro y reciclaje, en el cual cada quien tenga solo lo necesario, sin que exista el acaparamiento y la glotonería que amontona, para obtener poder. Es la única forma de eliminar el derroche consumista y grosero del capitalismo neo liberal actual. Incluso la misma tecnología solo se podría poner al servicio de la humanidad, solo si es derrotado el capitalismo. Fíjense que los adelantos técnicos – científicos, en su mayoría están puesta al servicio de las guerras, la muerte, el consumismo y la opresión. Son limitados los que son usados para hacer más decente y llevadera la vida de los seres humanos, esa tecnología en vez de ser utilizada para preservar y proteger al planeta, se usa para destruirlo y convertir esa destrucción en dinero – riqueza. Las medicinas en vez de curar, enferman, no es asunto de saludo, si no de negocios.
La clase obrera, campesina, el pueblo llano en general, no puede seguir librando batallas parciales y dispersas por leves mejoras y permitiendo que el poder de decidir; siga en las mismas manos. Mientras eso siga ocurriendo, las crisis se repetirán cíclicamente, pues estas favorecen ese orden elitista. Es posible el poder colectivo, es posible evitar el capitalismo de estado y  que el poder se concentre en las minorías. Solo debemos aprender de los errores del pasado, crear nuevas formas de ejercicio del poder y no permitir la cartelizaciones sectarias que degeneran en nuevas elites.
El termino”todo el poder para el pueblo”, no debe seguir siendo utopía. Estamos en capacidad de empezar a andar la senda para su concreción. Esta crisis intencional de capitalismo de ahora, es buen momento para iniciar la ruta. Si no lo hacemos, las consecuencias serian terrible para las mayorías.
(*) Abogado Bolivariano